miércoles, 16 de septiembre de 2009

Los argentinos, ¿Somos un equipo?
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Creo que no es ningún descubrimiento si les digo que conozco la respuesta, y probablemente sea la misma que me den todos Uds. No me refiero precisamente al equipo de la selección de fútbol, que en estos momentos lucha por la clasificación a un mundial de fútbol en el que no debería faltar, sino a la sociedad en general.

Todos los días y en todos los aspectos posibles, vemos muestras contundentes de que la sociedad argentina tiene un nivel de individualismo que nos complica trabajar en pos del bien común. Argentinos que en otras latitudes triunfan en sociedades y organizaciones que funcionan, no pueden articular lo mismo dentro del país.

Quien haya viajado a países donde reina el orden sabe que no debe tirar basura en la calle ni violar las normas de transito, ¡¡y no lo hace!! Pero basta que vuelva al país para tomarse nuevamente más libertades, total, lo hacen todos.

Yo creo que son dos los factores principales que hacen que esto sea así, la Cultura del egoísmo y las Normas que no se cumplen, veamos cada uno con mayor detalle:

Cultura del egoísmo
Claramente no hay ningún incentivo a juntar las necesidades del perro con una bolsita, es desagradable y por otra parte los desechos quedaron en una vereda por la que YO no volveré a pasar. Claro, no pasaré por ESA vereda, pasaré por otras veredas donde otros dueños de perros pensaron lo mismo.
Ese comportamiento es el mismo que se repite sistemáticamente en otros órdenes, pero que tiene un patrón común que en economía se llama “externalidad negativa”
¿Qué es eso? Resumiendo, es el efecto negativo que tiene sobre el entorno, una acción que para mi es positiva.
Pongo otro ejemplo para que se entienda: la empresa que contamina, lo hace porque le sale más barato tirar los efluentes al riachuelo que invertir en una planta de tratamiento, pero si observamos el costo total para la sociedad, claramente el conjunto pierde. La empresa no lo ve así, es rentable, y deja lo negativo para el ambiente externo, de allí el nombre de externalidad negativa.
Lamentablemente este patrón de comportamiento está en nuestra cultura, y suele ser difícil de modificar con una simple publicidad de concientización.

Normas que no se cumplen
Cuando viajamos fuera del país cumplimos las normas por el castigo social que ello implica (intente alguien tirar una cáscara de banana en el centro de Boston y después me cuenta) pero fundamentalmente porque hay organismos que hacen que la ley se cumpla. Podemos escapar a la ley en alguna ocasión, pero sabemos que si nos pescan infraganti, la pena será dura e insobornable.
En mi caso, he aprendido la lección con las multas fotográficas, que han logrado en mí un absoluto respeto de las velocidades máximas. Estoy seguro que a muchos les ha pasado lo mismo.
No se explica entonces, por qué hay tantos actores en la sociedad argentina que usando argumentos populistas se horrorizan cuando un gobierno quiere instrumentar multas fotográficas o mecanismos parecidos.

La única forma de combatir el egoísmo impregnado en nuestra cultura es instrumentar normas con premios y castigos que sean lo suficientemente significativos para que se incentive el bien común, y lo que no es menos importante, asegurar su cumplimiento. Por poner un ejemplo, el caso de la contaminación es resuelto por los gobiernos desarrollados mediante clausuras estrictas o altísimos impuestos (que hacen que a la empresa le sea más rentable invertir en tratamientos de efluentes para no pagar esos impuestos a la contaminación).

Me esforcé por no dar ejemplos demasiado politizados, pero cualquiera puede extrapolar esta situación a otras más graves a nivel nacional (donde tampoco piensan en el bien común y tampoco se respetan las normas), y que hacen que aún cuando nos creemos unos fenómenos como individuos, terminamos en fracasos políticos y económicos como nación.

Las sociedades modernas exigen una organización para su óptimo funcionamiento, y los países donde esa organización no sea posible vivirán eternamente en “vías de desarrollo”.

Volviendo a la selección nacional de fútbol, no es más que una simple muestra de lo que sucede en el país. Es claro que hay falta de normas y exceso de egoísmos, y como no puede ser de otra forma, el resultado del conjunto es negativo.

Mientras esto sea así, aún cuando gracias a destellos de capacidades individuales logremos ciertos objetivos, estaremos condenados a obtener logros muy por debajo de nuestro potencial.

Invito a todos a negarnos a aceptar esta condena y a poner un granito de arena desde nuestras actitudes personales, nuestros votos, o lo que esté a nuestro alcance para alcanzar el objetivo de tener el país que todos deseamos.

¿Vos que pensás? ¿Qué otras formas hay para salir de este círculo vicioso? Dejá tu aporte con un comentario haciendo click aquí.


5 comentarios, dejá aquí el tuyo:

Anónimo 17 de septiembre de 2009, 9:11  

Leo, argentinos como vos que analizan nuestra cultura y se toman el trabajo de plasmar sus ideas en su blog (un nuevo y fantástico medio de comunicación), realizan un aporte mucho más grande que un grano de arena. Me resulta esperanzador que nada podrá detener estos nuevos medios, el peso que irán ganando en la formulación de opinión y la imposibilidad de futuros gobiernos de manipularlos.
Un abrazo,
Alejandro Cavallero

Leo Coca 17 de septiembre de 2009, 9:29  

Buen punto el tuyo Alejandro, y nunca más oportuno que en el día de hoy. Un abrazo

Santi 18 de septiembre de 2009, 1:05  

100% de acuerdo, Leo.

Siempre despotriqué mucho sobre este rasgo tan argentino: somos - en líneas generales -incapaces de aceptar un pequeño revés personal, aún en los casos en que esto signifique un beneficio para el conjunto (grupo, barrio, sociedad). Y al revés: siempre estamos listos para ganar una pequeña ventajita aún a cambio de un perjuicio mayor para el conjunto.

Creo que nunca saldremos realmente adelante con esa podredumbre enquistada en el tejido social.

Esto es distinto en socidades más avanzadas, en parte (menor) por una cuestión cultural, y en parte (mayor) por mecanismos de contralor que realmente funcionan y penan al "vivo".

Cierro con un ejemplo que siempre pongo cuando discuto esto, y que pinta esta situación de cuerpo entero. Intersección con semáforo, en un día de tráfico pesado, muy pesado, en cualquier punto de Buenos Aires o alrededores. El cruce se encuentra saturado. Un auto a punto de cruzar la intersección tiene luz verde, pero por el amontonamiento de autos delante de él ve que no podrá hacer más que unos pocos metros y quedar en el medio del cruce. Sabe que el semáforo está por cerrarse para él, ya cambia a rojo. También sabe que si avanza lo único que va a lograr es empeorar la situación, ya que ni bien cambie el semáforo los que quieran avanzar en el sentido transversal no podrán hacerlo. Pero igualmente elige hacerlo, y en el mismo momento en que la luz pasa de verde a rojo, avanza y se "instala" en el medio. Los otros, por supuesto, lo quieren matar. El tipo prefirió su mínima "victoria" personal (en vez de esperar un ciclo entero de semáforo para pasar terminará esperando, digamos, medio ciclo) antes que el beneficio del conjunto. Si él se hubiera sacrificado _mínimamente_ (esperar al próximo ciclo de semáforo), el conjunto se hubiera visto favorecido al fluir el tráfico transversal más fácilmente. Pero no, mucho pedir para un egoísmo y personalismo tan acendrado. En inglés antiguo, a esto se le llama la cultura del "me cago en el prójimo".

Cuando esto cambie, muchas cosas serán distintas en este nuestro país tan controversial.

Abrazo,
Santi

Faby 18 de septiembre de 2009, 20:54  

Que bueno esta el enfoque, es para analizar !!!! Coincido con que es un buen punto ya tener un blog y que te preocupen estas cosas !!!
Creo que es un gran error creer que grandes individualidades pueden formar un gran equipo con respecto a la seleccion y a grupos en general la conciencia y el funcionamiento de un equipo tiene que ver con conductas solidarias , con dejar de lado ambiciones personales y con codigos que vienen con las personas sus casas y su educacion
ahi esta el punto y la solucion a muchos de nuestros problemas segun lo veo yo, es la base de todo
ademas es muy importanete la concientizacion y la predicacion con el ejemplo hacia nuestros hijos y menores que nos puedan observar y enseñarles que no es lo mismo tirar o no un papelito en la calle , para mi hija es inadmisible hacerlo porque asi se lo enseñe !!!
hay que aprender que cuesta lo mismo hacer las cosas bien que mal pero el beneficio es obviamente distinto no ????
miremos al campeon velez sino .... volviendo al futbol chicos de inferiores del club que adoran su camiseta ( seria nacionalismo para el pais ) , sin brillo personal sino en conjunto , con una dirigencia que les paga bien en termino acorde a su esfuerzo personal , y con un entrenador que los guia acompaña y les da una confianza impresionante se sienten super respaldados y lo plasman en un campo de juego
EDUQUEMOS Y SEPAMOS ELEGUIR QUIEN NOS LIDERE EN EL BUEN CAMINO DE LA UNION NACIONAL DE LA CONFIANZA Y DEL BIEN COMUN Y SEREMOS UN GRAN EQUIPO DE ARGENTINOS

Gabriel Garcia 28 de septiembre de 2009, 11:59  

Leo,
Mientras en nuestro pais la palabra represion sea considerada mala es imposible que podamos trabajar en equipo.
Y reprimir no significa abusar de los derechos sino solamente hacer cumplir de manera estricta e insobornable las leyes, que dista muchisimo de ser partidario de gatillo facil y desaparecidos como muchos populistas quieren hacer creer.
Mientras el YO este por encima del NOSOTROS distaremos de una idea de conjunto.
Mientras los aciertos sean MIOS y los errores de ELLOS (mis/nuestros enemigos) es dificil encontrar el equilibrio que nos haga entender la importancia de la convivencia, de poder cada uno predicar con su ejemplo y no que solo se diga lo que tienen que hacer los demas.
Por eso es mejor dejar que actuar para mejorar algo, total la culpa es de otros y tambien lo sufren otros (en tu ejemplo la culpa es del perro y la victima el que lo piso)
Apuntemos a menos futbol gratis y mas educacion y salud gratis.
Como dice Faby, tener las mejores individualidades no garantizan el mejor equipo, no podemos contruir un gran edificio con solamente los mejores arquitectos o ingenieros civiles sin entender que cada uno cumple un rol importantisimo dentro del equipo.
El mejor piloto de autos sin buenos mecanicos no gana, como tampoco los mejores mecanicos con un mal piloto, ni tampoco los mejores mecanicos con el mejor piloto pero sin un buen diseñador, pero si sumamos cada una de las partes seguramente haremos un excelente equipo de carrera con el aporte de todos y cada uno
Nuevamente felicitaciones Leo y un gran abrazo

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